Los criptoactivos ganan terreno en Bogotá

Pese a las advertencias que ha emitido la Superfinanciera, en la capital hay cajeros en los que puede comprar criptodivisas y negocios que las reciben como forma de pago.

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En Bogotá hay más de un centenar de comercios en los que se pueden usar criptomonedas o monedas digitales. Un ciudadano puede comprar un libro o pagar un corte de cabello, usando Bitcoin, Bitcoin Cash y Litecoin. Las alternativas son tan variadas que hasta se pueden pagar asesorías de lactancia materna. La más popular, sin duda, es el Bitcoin (uno cuesta casi $30 millones). La principal diferencial con la moneda corriente es que no hay un banco que intermedie su operación.

En El Espectador hicimos el ejercicio: compramos satoshis (fracciones de Bitcoin) en un cajero ubicado en Unilago y luego pagamos una torta de chocomaní y un capuchino en una repostería de Chapinero. Quien nos asesoró fue Cristian Peñaranda, uno de los precursores de esta moneda digital en el país. Para él, “cuando la gente descubra la facilidad con la que se pueden usar las criptomonedas, entidades como los bancos comenzarán a perder sentido”.

En su lugar, las transacciones digitales están soportadas por tecnología Blockchain, una especie de libro contable que, dicen, da seguridad a las operaciones. En suma, si las criptodivisas alcanzan el protagonismo del peso o el dólar, es probable que en el futuro las finanzas dejen de depender de instituciones y pase a ser tecnología pura.

Alertas

No obstante, el uso de estas monedas digitales todavía genera desconfianza. Así se evidencia al saber que desde 2014 la Superintendencia Financiera ha emitido tres circulares advirtiendo los riesgos del uso de las criptomonedas. La más preocupante es que, a pesar de que hoy tienen alta cotización, su valor también podría llegar a cero.

Dicho escenario se presentaría si la gente deja de creer que el Bitcoin tiene valor, pues su precio es especulativo y se fija al vaivén de la oferta y la demanda. A diferencia del peso o el dólar (que la soportan activos físicos y un banco central), a las monedas digitales no las respalda nada tangible. Esta especulación ha marcado la historia; por ejemplo, del Bitcoin, desde sus orígenes en diciembre de 2008, cuando un grupo de personas, que se ocultan bajo el pseudónimo de Satoshi Nakamoto, publicaron un ‘paper’ anunciando su creació

Datos de la página de capitalización de mercado de criptomonedas, Coinmarketcap, dan cuenta de que la cotización más alta del Bitcoin fue el 17 de diciembre de 2017, cuando llegó a los US$20.000 (casi $68 millones). No obstante —y aquí el porqué la Superfinanciera la considera volátil—, se han registrado días en los que su precio cae drásticamente, como el 05 de julio de 2013, cuando tocó su punto más bajo: US$65,5 ($222.000).

Otras críticas de la Superfinanciera dan cuenta de que las criptomonedas pueden facilitar actividades como el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Además, de que si hay transacciones incorrectas, no existe autoridad que defienda al afectado. No obstante, no se refiere a ellas como ilegales, sino a su falta de regulación.

En este gris legal se mueven compañías en Bogotá, en cuyo modelo de negocio son protagonistas las criptomonedas. Tanto Peñaranda con su red de cajeros Athena Bitcoin, como Juan Alejandro Díaz, quien hace parte del equipo de trabajo de Xpay y Panda BTM, aseguran que las ‘crypto’ son tecnologías que no se pueden detener, por lo que su interés está en dialogar con las autoridades para crear una regulación que mitigue los riesgos frente al un uso indebido.

Las compañías que cada uno representa demuestra cómo las monedas digitales hacen parte de la cotidianidad de los bogotanos. En la capital, Athena Bitcoin dispone de 10 cajeros, donde se pueden comprar y vender Bitcoin, Bitcoin Cash y Litecoin. Como no hay regulación, esta empresa se “autorregula”, exigiendo la plena identidad de cada persona que hace una transacción, para evitar problemas como el lavado de activos.

Para lograrlo, estos cajeros están dotados de una cámara que, al momento del registro, toma una foto del interesado y de su cédula. También pide datos como el correo electrónico y número de teléfono. Si una persona quiere comprar una criptomoneda debe hacerlo con efectivo y luego las monedas digitales se depositan en su ‘wallet’ (billetera virtual). Si no tiene una, puede imprimir una especie de billete con códigos QR, que le permite al usuario pagar y recibir pagos. Por cada transacción, Athena cobra una comisión que ronda el 10 %.

Con ese dinero se puede comprar en la repostería de Juan Alejandro Díaz, quien en su local implementa la tecnología Xpay, que él comercializa para que otras tiendas puedan recibir criptomonedas. Se trata de un aplicativo que la persona instala en su celular y funciona como un “datáfono”. Por ejemplo, para comprar la torta y el capuchino, el cajero debe digitar el costo en el aplicativo, que traduce ese valor en un código QR. El cliente, al momento de pagar, debe abrir la ‘wallet’ de su teléfono y escanear el código. En segundos el comercio recibe el pago y, en la billetera del cliente, se descuentan las fracciones de criptomoneda que gastó. Por cada transacción, Xpay cobra una comisión del 3,99 %.

La ventaja, asegura Díaz, es que “el comerciante puede recibir criptomonedas sin que sepa de criptomonedas”. Lo anterior es posible, ya que el sistema convierte la cantidad de bitcoins, por ejemplo, en pesos colombianos. De allí que el dinero que llega a la cuenta bancaria del comercio se ve reflejado en la divisa local. Díaz también le apuesta a la autorregulación. En su caso, incorporando normas internacionales como Know your Customer (KYC), que sirve para identificar a los clientes, y la revisión de bases de datos de alertas provenientes de autoridades como el FBI y la Interpol. Además, al igual que Peñaranda, dice pagar impuestos por sus actividades económicas.

Puntuación
Posición en Iberoamérica
1
Juan Esteban Saldarriaga
Vice President at Alianza FinTech Iberoamerica | Co-Founder Rapicredit | ColombiaFinTech.co
24.4
5
2
Edwin Zácipa
Executive Director at Colombia FinTech | Managing Partner MiBank.co | Founding Member FinTech IberoAmérica
20.4
17
3
Diego Molano
Consultor internacional en temas de TIC e innovación
19.4
18
4
David Velez
Founder and CEO at Nubank
17.0
27
5
Martin Schrimpff
Co-Founder of Zinobe | Founder of PayU | Founder Pagosonline.net
15.6
32
6
Ángel Sierra
Director Ejecutivo en Asociación FinTech e InsurTech de Chile | Member of Alianza FinTech Iberoamerica
14.8
39
7
Paula Cardenas
Business Manager at AEFI | Founder Member FinTech IberoAmérica
14.5
42
8
Clementina Giraldo
FinTech & AgTech in Latin America
11.8
60
9
Juan Francisco Schultze-Kraft
Board Member – Vicepresident at Colombia FinTech | PayU Legal
11.4
63
10
Daniel Rojas
CEO & Co-Founder at Rocket.la
10.1
69
11
Alan Colmenares
Digital Transformation Enablement – Latam at Microsoft
7.3
89
12
Laura Gaviria Halaby
Global Head FinTech Acceleration at Citi | Chief Acceleration Officer at TheVentureCity
6.3
101
13
Diego Alejandro Guzman Guevara
CEO and Co Founder at Bankity
6.2
104
14
Andres Ramirez Sierra
CEO at Banlinea LATAM
6.2
105
15
Daniel Navarro
CEO & CoFounder at NIMMÖK
6.1
109
16
Fernando Sucre
CEO at ComparaMejor
5.9
110
17
Andres Villaquiran
Founder & CEO Alkanza
5.3
119
18
Carlos Castañeda Olaya
Open innovation leader at Accenture | Country Manager at Wayra
5.2
123
19
Marisol Camacho
Director of Corporate Relations at Bancóldex | Director of Mindset at iNNpulsa Colombia
4.6
131
20
Felipe Valencia
Partner at Veronorte
3.7
143
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