Nuevas herramientas de crédito para apoyar la inclusión financiera frente a la pandemia del Covid-19

Juan Esteban Saldarriaga CoFounder de Rapicredit nos cuenta como lograr que más personas accedan a un sistema financiero, mediante la tecnología.

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“La historia es principalmente un relato de la evolución institucional donde la conducta histórica de las economías sólo puede ser comprendida como parte de un relato en secuencia. Las instituciones facilitan la estructura de incentivos de una economía; a medida que la estructura va cambiando, dan forma a la dirección de cambio económico hacia el crecimiento, el estancamiento, o el declive.”  Douglass C. North  


Según estimaciones de la Universidad de los Andes, la crisis causada por la pandemia de la Covid-19 podría incrementar la tasa de pobreza en Colombia en 15 puntos porcentuales, lo que se traduce en un aumento de 7,3 millones de colombianos, y el regreso del país a niveles de desigualdad no observados desde principios del siglo.  Estas estimaciones consideran solamente las consecuencias directas del confinamiento y posible ruptura de lazos laborales frágiles, sin tener en cuenta los efectos de una recesión generalizada, por lo que las cifras podrían llegar a ser mucho más elevadas.


La crisis causada por la Covid-19 tiene un efecto desproporcionado sobre las personas en condiciones económicas vulnerables, que generalmente, en situaciones normales, recurren para obtener un mínimo vital y lidiar con choques externos, a aquello que los expertos en desarrollo han denominado estrategias de supervivencia, utilizando para ello distintos mecanismos, como por ejemplo el aumento de horas de trabajo de los miembro de la familia si uno de ellos pierde su empleo; recurrir a redes de apoyo local o pedir remesas a sus familiares.  Sin embargo, muchos de estos mecanismos han desaparecido con la pandemia, al existir un efecto generalizado de la crisis y el particular impacto del distanciamiento social en los sectores informales.  A esto se suma el que las ayudas del gobierno, limitadas por la situación fiscal del país, tienen mayor dificultad en llegar a la población más vulnerable, entre otras razones, por las altas cifras de informalidad.


Me refiero a la población vulnerable que actualmente no tiene acceso al crédito bancario, al no contar con el perfil de riesgo exigido por las regulaciones vigentes para obtenerlo, donde normalmente, se impone acreditar un empleo estable, un historial crediticio o garantías suficientes entre otros aspectos. Ello es así, porque los bancos comerciales mantienen la estructura orientada de sus recursos a personas y empresas de alta solvencia, bajo riesgo y sólidas garantías, grupo en el que, por supuesto, no tiene cabida el segmento de pobreza extrema, como lo confirmó el borrador del Conpes 2020.


Esta situación, paradójicamente, durante la cuarentena ha causado un importante incremento en el mercado del crédito denominado “gota a gota”  y, con ello, una mayor exposición de la población vulnerable a créditos con tasas de interés exorbitantes, cuyos acreedores a menudo recurren a distintos medios para recuperar los montos prestados y sus desmesurados intereses.


Pues bien, es aquí donde productos innovadores como las plataformas de créditos digitales se constituyen en alternativas reales para cubrir las necesidades de la población vulnerable que vienen siendo atendidas por los famosos “gota a gota”.  Las Fintechs de crédito son modelos que permiten la simplificación de trámites y barreras para el acceso al crédito, la agilidad, la virtualidad, “cero papel”, firmas electrónicas, pagos QR y procesos 100% digitales, pues: i) se basa en plataformas electrónicas; ii) utilizan sistemas abiertos (internet) para interactuar con los clientes, iii) hacen uso de un mayor número de fuentes de datos tradicionales y, en algunos casos, fuentes de datos no tradicionales; iv) sus procesos son en su mayoría automatizados, como por ejemplo la calificación crediticia, para la cual se utilizan análisis de datos y modelos de crédito patentados, lo que les permite fijar el precio del riesgo de formas que no están disponibles para las instituciones financieras establecidas, y v) uno de los procesos más importantes que se digitaliza es la toma de decisiones sobre préstamos, mediante el uso habitual de algoritmos predictivos y técnicas de aprendizaje automático.


Estos modelos que suenan muy llamativos requieren urgentemente de un medio legal claro que refleje la realidad de las tasas de interés asociados a su actividad de tal forma que de seguridad al grupo de población destinataria y permita desarrollar la labor de financiación a los prestamistas bajo riesgos controlados, haciendo viable el modelo.


En una publicación reciente, el diario la Republica señalaba que “Las empresas del sector Fintech están en crecimiento, pero actualmente no hay regulación específica dirigida a los consumidores de estos productos. Esta situación trae desventajas tanto para los usuarios como para las empresas, pues a los primeros los hace vulnerables y a los segundos les incrementa el riesgo reputacional al no poder aplicar estándares homogéneos frente al ofrecimiento de productos. Si bien la ley 1328 de 2009 establece el régimen de protección al consumidor financiero, esta no desarrolla normas específicas necesarias para los consumidores de productos FinTech


Esta propuesta no es novedosa.  La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Cumbre Mundial 2005 como el Año Internacional del Microcrédito, con el firme propósito de aumentar la conciencia mundial sobre el papel fundamental que las finanzas más inclusivas pueden lograr en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, al centrarse en mecanismos de desarrollo y en la capacidad que tienen las personas de elegir entre diferentes alternativas.


Es loable entonces, que el gobierno en su sabiduría, revise la importancia de definir un nuevo segmento de financiación alternativo al tradicional bancario, que evidencie los  elementos propios de su negocio, reflejados en una certificación de la tasa de interés FinTech, la cual debe reconocer los mayores costos de la actividad, al igual que los riesgos asumidos al financiar personas de bajos recursos, que desafortunadamente se ven obligadas a acudir a fuentes informales de crédito para atender sus necesidades básicas.  Dicha certificación, a su turno, permitiría igualmente la entrada de FinTechs internacionales al país, fomentando con ello una mayor competencia y la maduración de una industria al contar con soluciones innovadoras.


En el Gobierno Nacional entonces reside la capacidad de avanzar y cubrir las necesidades de la población más vulnerable, apoyando con ello el desarrollo de alternativas de financiamiento reguladas y seguras, como parte de las medidas que se vienen adoptando por razón de la crisis causada por la pandemia de la Covid-19.

Juan E Saldarriaga L.

Emprendedor Fintech y miembro de junta y cofundador de ColombiaFintech.co

Nota del autor: Agradezco a la Dra Pilar Jácome, sin su ayuda sería imposible entender las deficiencias regulatorias de esta industria en pleno crecimiento, y la necesidad de regularla de cara a la 4ta revolución.


Puntuación
Posición en Iberoamérica
1
Juan Esteban Saldarriaga
Vice President at Alianza FinTech Iberoamerica | Co-Founder Rapicredit | ColombiaFinTech.co
24.4
5
3
Diego Molano
Consultor internacional en temas de TIC e innovación
19.4
18
4
David Velez
Founder and CEO at Nubank
17.0
27
5
Martin Schrimpff
Co-Founder of Zinobe | Founder of PayU | Founder Pagosonline.net
15.6
32
6
Ángel Sierra
Director Ejecutivo en Asociación FinTech e InsurTech de Chile | Member of Alianza FinTech Iberoamerica
14.8
39
7
Paula Cardenas
Business Manager at AEFI | Founder Member FinTech IberoAmérica
14.5
42
8
Clementina Giraldo
FinTech & AgTech in Latin America
11.8
60
9
Juan Francisco Schultze-Kraft
Board Member – Vicepresident at Colombia FinTech | PayU Legal
11.4
63
10
Daniel Rojas
CEO & Co-Founder at Rocket.la
10.1
69
11
Alan Colmenares
Digital Transformation Enablement – Latam at Microsoft
7.3
89
12
Laura Gaviria Halaby
Global Head FinTech Acceleration at Citi | Chief Acceleration Officer at TheVentureCity
6.3
101
13
Diego Alejandro Guzman Guevara
CEO and Co Founder at Bankity
6.2
104
14
Andres Ramirez Sierra
CEO at Banlinea LATAM
6.2
105
15
Daniel Navarro
CEO & CoFounder at NIMMÖK
6.1
109
16
Fernando Sucre
CEO at ComparaMejor
5.9
110
17
Andres Villaquiran
Founder & CEO Alkanza
5.3
119
18
Carlos Castañeda Olaya
Open innovation leader at Accenture | Country Manager at Wayra
5.2
123
19
Marisol Camacho
Director of Corporate Relations at Bancóldex | Director of Mindset at iNNpulsa Colombia
4.6
131
20
Felipe Valencia
Partner at Veronorte
3.7
143
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