Canales de Pago en las Pymes: Desalineamiento entre Oferta y Demanda

El uso del efectivo sigue siendo muy relevante dentro de las Pymes, sobre todo en el caso de los pequeños y medianos empresarios de comercio.

MÁS INFORMACIÓN →

La última medición de la Gran Encuesta Pyme (GEP) Anif, del segundo semestre de 2017, mostró que las Pymes de los tres macro-sectores encuestados (industria, comercio y servicios) reportaron un comportamiento desfavorable de su situación económica y de sus expectativas sobre el desempeño de corto plazo. Esto se reflejó en que el Indicador Pyme Anif (IPA) se deterioró de manera significativa frente a las mediciones de los últimos años, pasando de niveles de “buen” desempeño económico a desempeño “regular” (ver Comentario Económico del Día 15 de enero de 2018). Esto va en línea con la desaceleración reciente de la economía colombiana que pasó de crecimientos del PIB-real de 2.5% en 2015-2016 hacia el 1.8% al cierre de 2017.

En dicha medición de la GEP se incluyó una pregunta referente al tema de medios de pago de las Pymes del país. En ella, se buscaba establecer específicamente qué medios de pagos aceptan principalmente los empresarios al momento de hacer transacciones en sus negocios. A continuación, analizamos con algo de detalle los resultados.

Las respuestas a esta pregunta de medios de pago fueron sorpresivas. En efecto, los pagos electrónicos por internet fueron la respuesta más común para los empresarios Pyme de los sectores de industria (66% del total) y servicios (69%), mientras que para los empresarios del sector comercio fue el efectivo (75%), ver gráfico adjunto. En segundo lugar, se situaron los pagos en efectivo para los empresarios de industria (57%) y los de servicios (56%), mientras que para el comercio fueron los pagos por internet (59%).

Aunque se esperaba que el efectivo fuera la respuesta principal, estos resultados evidencian que, principalmente, en los sectores pyme de industria y servicios se ha profundizado el uso de pagos electrónicos por internet para hacer transacciones y transferencias con clientes y proveedores. En esto pueden estar influyendo los avances de las sucursales virtuales de las entidades del sistema financiero (a través de desarrollos propios o de aprovechamientos de avances de startups-Fintech) y de otras herramientas más centralizadas (tipo ACH-PSE, entre otros). No obstante, el uso del efectivo sigue siendo muy relevante dentro de las Pymes, sobre todo en el caso de los pequeños y medianos empresarios de comercio.

El tercer medio de pago más común para los tres macrosectores fueron los datáfonos (32% en industria, 50% en comercio y 32% en servicios), mostrando la menor importancia relativa del uso de las tarjetas crédito y débito. Finalmente, las billeteras virtuales (4% para los tres macro-sectores), los pagos en especie (menos del 1% para los tres macro-sectores) y las criptomonedas (menos del 1% para los tres macrosectores) representaron porcentajes muy bajos al momento de analizar formas de pago en las Pymes del país.

Lo sorpresivo de estas respuestas de los empresarios Pyme también se deriva de que estas distan de las preferencias en el modo de pago de los consumidores. En efecto, según cálculos recientes del Banco de la Repú- blica (2018), el 92.4% de los ciudadanos prefiere realizar sus operaciones de compra de bienes y servicios con efectivo, seguido por el pago con tarjetas débito con el 5.8% y las tarjetas de crédito con el 1.3%. Así, habría un desalineamiento entre los medios de pago que ofrecen las Pymes (la oferta) y la forma de pagar que usan los consumidores (la demanda).

Dos hipótesis potenciales podrían explicar dicho desalineamiento. La primera puede provenir de la dicotomía entre el número de transacciones y el valor de las transacciones. En efecto, al responder la GEP, los empresarios pueden estar refiriéndose a mayores montos transados en medios electrónicos que en efectivo (aunque en este último medio se concentren la mayoría del número de transacciones). La segunda hipótesis puede ser la falta de conocimiento y confianza de los consumidores sobre la oferta de medios de pago electrónico, que ya ofrecen las Pymes.

En resumen, el 60%-70% de los empresarios Pyme del país (de industria y servicios) pareciera tener una alta disponibilidad para aceptar, como principal forma de pago, las transacciones electrónicas (internet) en sus negocios (la oferta), aunque las Pymes de comercio siguen dándole preferencia al efectivo, según la más reciente GEP de Anif. No obstante, un poco más del 90% de los consumidores (la demanda) prefiere hacer sus pagos en efectivo. Este desalineamiento se podría explicar, principalmente, por la diferencia entre el número de transacciones vs. su monto. Esto pues, aunque los empresarios Pyme pueden estar “pensando” en altos montos transados de forma electrónica, un mayor número de transacciones (de bajo valor) se hace en efectivo.

Prospectivamente, la nueva administración 2018-2022 deberá: i) implementar una estrategia integral que incentive al consumidor a realizar sus operaciones de pago de bienes y servicios de forma digital (allí se podrían evaluar medidas ya implementadas en Suecia, donde las operaciones por canales electrónicos tienen cero-costo); ii) abordar las problemáticas fiscales estructurales que permitan evaluar la sostenibilidad del 4x1.000 a futuro; y iii) incentivar a las Pymes del sector comercio a profundizar la recepción de pagos electrónicos.

De esta manera, se podría estimular el círculo virtuoso de reducciones en el uso del efectivo, con miras a disminuir el tamaño de la economía subterránea informal, que actualmente asciende al 40% del PIB (ver http://www.anif.co/ sites/default/files/investigaciones/anif-asobancariaefectivo0517.pdf). Ello redundaría en menores niveles de evasión-elusión de pago de impuestos, incrementando el potencial de recaudo tributario por la vía de gestión de la Dian por cerca del 0.5% del PIB durante el próximo quinquenio. Nótese cómo ello es sustancialmente inferior a los 2 puntos del PIB/año que pregonan los candidatos presidenciales, argumentando que dicha gestión de la DIAN será suficiente para “pagar” sus promesas de gabelas tributarias (ver Informe Semanal No. 1398 de febrero de 2018)

Puntuación
Posición en Iberoamérica
1
Juan Esteban Saldarriaga
Vice President at Alianza FinTech Iberoamerica | Co-Founder Rapicredit | ColombiaFinTech.co
24.4
5
2
Edwin Zácipa
Executive Director at Colombia FinTech | Managing Partner MiBank.co | Founding Member FinTech IberoAmérica
20.4
17
3
Diego Molano
Consultor internacional en temas de TIC e innovación
19.4
18
4
David Velez
Founder and CEO at Nubank
17.0
27
5
Martin Schrimpff
Co-Founder of Zinobe | Founder of PayU | Founder Pagosonline.net
15.6
32
6
Ángel Sierra
Director Ejecutivo en Asociación FinTech e InsurTech de Chile | Member of Alianza FinTech Iberoamerica
14.8
39
7
Paula Cardenas
Business Manager at AEFI | Founder Member FinTech IberoAmérica
14.5
42
8
Clementina Giraldo
FinTech & AgTech in Latin America
11.8
60
9
Juan Francisco Schultze-Kraft
Board Member – Vicepresident at Colombia FinTech | PayU Legal
11.4
63
10
Daniel Rojas
CEO & Co-Founder at Rocket.la
10.1
69
11
Alan Colmenares
Digital Transformation Enablement – Latam at Microsoft
7.3
89
12
Laura Gaviria Halaby
Global Head FinTech Acceleration at Citi | Chief Acceleration Officer at TheVentureCity
6.3
101
13
Diego Alejandro Guzman Guevara
CEO and Co Founder at Bankity
6.2
104
14
Andres Ramirez Sierra
CEO at Banlinea LATAM
6.2
105
15
Daniel Navarro
CEO & CoFounder at NIMMÖK
6.1
109
16
Fernando Sucre
CEO at ComparaMejor
5.9
110
17
Andres Villaquiran
Founder & CEO Alkanza
5.3
119
18
Carlos Castañeda Olaya
Open innovation leader at Accenture | Country Manager at Wayra
5.2
123
19
Marisol Camacho
Director of Corporate Relations at Bancóldex | Director of Mindset at iNNpulsa Colombia
4.6
131
20
Felipe Valencia
Partner at Veronorte
3.7
143
Gran Encuesta Pyme Nacional II 2017
March 2018
Conoce más de estas Fintechs
No items found.
Las opiniones compartidas y expresadas por los analistas son libres e independientes, y de ellas son responsables sus autores. No reflejan ni comprometen el pensamiento u opinión de Colombia Fintech, por lo cual no pueden ser interpretadas como recomendaciones emitidas por la Asociación. Esta plataforma es un espacio abierto para promover la diversidad de puntos de vista sobre el ecosistema Fintech.